ESTEFANÍA GODOY. Atleta de salto de altura

Aquellos maravillosos años.

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Llegué a Jinámar con seis o siete años y me despedí de ella con 30 pero aún hoy me siento algo parte del barrio. Guardo muy buenos recuerdos de esa etapa de mi vida; niñez, adolescencia y parte de mi edad adulta con amistades que conservo y aprendizajes que aún hoy me acompañan.

En especial tengo que agradecer la labor del profesorado y de gran parte de las familias que, en ese momento, por suerte, se encontraban en el colegio Pedro Lezcano. Realizaron la gran labor de educarnos, a mí y a mis compañeros, en valores que he llevado conmigo hasta ahora: igualdad, respeto, integración. Nos iniciaron en el deporte, una importante parcela en mi vida personal. Inicialmente hice de todo hasta que me incliné por el salto de altura. Esta decisión ha marcado, sin duda, una buena parte de mi vida. Le agradezco a mis padres y a Don Pablo Moreno su apoyo y parte de mis logros. Recuerdo como si fuera ayer cuando llegué a ser Campeona de España en diversas ocasiones o pertenecí a la Selección Española de Atletismo, entre otras. Un periodo que me permitió conocer el país y el extranjero.

Aún hoy muchos de los mejores deportistas de la isla pertenecen a Jinámar. Una muestra del talento y potencial de sus vecinos. Futuros grandes atletas en busca de una oportunidad como la que yo tuve. Por ello animo sobre toda a la juventud del barrio a luchar por sus sueños. Sé que con un poco de esfuerzo y empeño cualquier cosa es posible. Por eso, en ocasiones me indigna que ciertas informaciones sobre el valle sólo vayan dirigidas a destacar tópicos sobre el barrio desmereciendo las importantes labores que muchos vecinos de la zona y profesionales hacen por mejorar Jinámar día a día. Creo que con ganas y un poco de colaboración se logran muchas cosas por eso confío en el Plan Integral de Jinámar. Un proyecto que por fin puede hacer que el vecindario sea grande.