CARMEN RODRÍGUEZ

    139

    Carmen Rodríguez Torres, más conocida como “Carmela la cubana”, es una vecina de Jinámar de 79 años, que ha sido un referente para la lucha vecinal de este barrio. Conocemos de cerca a esta mujer valiente y adelantada a su tiempo, que se define como una persona que lucha por las libertades.

    Su madre nació en Cuba y de ahí le viene el apodo de “Carmela la cubana”. Carmen nació en la carretera general de Jinámar y se crió en este pueblo que lleva en su corazón. Desde muy joven comenzó a trabajar, primero en la tierra ayudando a sus padres y luego como peluquera: “A mí me surgió como una magia cuando vi lo que hacían las peluqueras”, comenta. Aunque no pudo dedicarse a la peluquería hasta los 22 años porque no le dejaban ir a Las Palmas. Carmen también ha trabajado como vendedora y en el comedor del CEIP José Tejera Santana.

    Carmen se casó con José Rodríguez Barba, un joven catalán. Tras su matrimonio, Carmen  y su marido estuvieron viviendo un tiempo en la Península y tuvieron cinco hijos. Además, Carmen es abuela de seis nietos: “Mi familia es el tesoro más grande que Dios me ha dado”, dice emocionada.

    «Jinámar es mi mundo, es donde nací, es donde quiero vivir y es donde me encuentro a gusto»

    Con el nacimiento de sus hijos y con su regreso a Jinámar, Carmen se introdujo en el movimiento vecinal. Cuenta cómo le prestaban un megáfono y convocaba a la gente: “Aquí en Jinámar no había de nada”, explica. A través de manifestaciones los vecinos y vecinas de Jinámar consiguieron una red de saneamiento, luz y que se construyera el CEIP José Tejera Santana y el IES Jinámar, siendo durante varios años presidenta del APA de ambos centros. Además, Carmen Rodríguez fue una de las fundadoras de la Asociación de Vecinos y del Patronato de Fiestas de Jinámar.

    Carmen recuerda con cariño las obras de teatro que hacían con la Asociación de Vecinos y que le encantaba disfrazarse y participar en ellas. También comenta su otra gran afición: la fotografía. Además, Carmen se define como una mujer del campo a la que le gustan mucho las plantas y los animales.

    Sin duda, Carmen es una mujer que ha luchado por las libertades y por unas mejores condiciones de vida de los vecinos y vecinas de Jinámar, un lugar que adora y del que se siente orgullosa: “Para mí Jinámar es mi mundo, es donde nací, es donde quiero vivir y es donde me encuentro a gusto”, dice emocionada.

    Rate this post