YRICHEN, ADN COMUNITARIO

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Las nuevas tecnologías han cambiado nuestras vidas. En especial las de los más jóvenes para los que tienen un papel fundamental en el desarrollo de su rutina diaria. Un boom en el consumo de las TIC que ha convertido a muchos de los  milenials, nacidos entre los 80-90, y a la generación Z, nacidos entre 1996 y 2009, en adictos por su uso excesivo. Una problemática reciente que Jinámar en nuestras manos pretende combatir, entre la juventud del barrio, en colaboración con la Fundación Yrichen. Un proyecto conjunto que como explica Maikel Aguiar, técnico de la fundación, tiene como objetivo educar a usuarios y familias en el consumo responsable de las tecnologías de la información y la comunicación. Un trabajo sobre la dependencia tecnológica que en este momento se encuentra en su fase inicial con reuniones con los principales AMPAS de la zona. Encuentros en los que se pretende definir las necesidades a cubrir y las posibles acciones a aplicar dentro del programa Jinámar 3.0.